Camarazo frente al Congreso por DyN

Este martes 14 hs, convoctaroria frente al Congreso Nacional para rechazar el cierre de DyN que deja 100 familias en la calle. Plan de lucha para que no haya ningún despido en la agencia. Sin trabajo no hay libertad de expresión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este martes 14 hs, convoctaroria frente al Congreso Nacional para rechazar el cierre de DyN que deja 100 familias en la calle. Plan de lucha para que no haya ningún despido en la agencia. Sin trabajo no hay libertad de expresión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cierre de la agencia DyN: otros cien periodistas en la calle

En el Boletín Oficial apareció publicada ayer la convocatoria a una asamblea de accionistas de la agencia Diarios y Noticias (DyN), para resolver su cierre definitivo a fines de noviembre. Así, sin ningún tipo de anestesia, los dueños de la agencia -las patronales de Clarín, La Nación y algunos medios del interior- informaron a los 100 trabajadores de la empresa que quedaban en la calle.

En el Boletín Oficial apareció publicada ayer la convocatoria a una asamblea de accionistas de la agencia Diarios y Noticias (DyN), para resolver su cierre definitivo a fines de noviembre. Así, sin ningún tipo de anestesia, los dueños de la agencia -las patronales de Clarín, La Nación y algunos medios del interior- informaron a los 100 trabajadores de la empresa que quedaban en la calle.

Desde hace varios meses se evidenciaba en la agencia la existencia de un proceso de vaciamiento. Sistemas de computación antiguos, el achique de los planteles fruto de jubilaciones y un importante deterioro inmobiliario, indicaban la decisión empresaria de no invertir un solo peso en la empresa de noticias.

 La situación de DyN era similar a la que vivieron en este último tiempo los medios de los dueños de la agencia. Más de 300 periodistas que se fueron de Clarín vía retiros voluntarios y un proceso de achique en La Nación, indicaban la decisión patronal de potenciar la superexplotación de sus planteles y reemplazar el material de DyN, ultra necesario en la producción periodística diaria de los medios de comunicación.

 La brutal racionalización de medios que ha vivido la Argentina en los últimos dos años, que se llevó a más de 3.000 trabajadores, fue endilgada por el gobierno, Clarín y sus escribas a la caída del kirchnerismo y a los grupos de medios afines, a los que untó a diestra y siniestra mediante la famosa “pauta oficial K”.

 Decían que, el “magnicidio” sufrido por el gremio de prensa era inevitable y fruto de una lógica distinta de distribución de la pauta.

 Pero no se trata solo de la caída de los grupos de Szpolski o Cristóbal López, sino de los de Magnetto y Saguier, dueños de Clarín y La Nación, forrados de plata bajo el kirchnerismo por diversos mecanismos (fusión de Cablevisión y Multicanal), y recontraforrados ahora, con la fusión de Telecom y Cablevisión, el nacimiento de LaNación+, pautas oficiales, semioficiales y “clandestinas”.

 Esta política bestial encuentra a los compañeros de DyN frente a un enorme desafío. La patronal, de manera verbal, informó que al día siguiente de la decisión que adoptará el 25 de este mes, depositará las indemnizaciones legales correspondientes.

 El Sipreba ha decidido rechazar el cierre de DyN, repudiar el vaciamiento empresario y exigir la continuidad de la relación laboral para todos los compañeros bajo la relocalización en Clarín, La Nación, Canal 13/TN y radio Mitre, todas empresas propietarias de DyN.

 El viernes 10 se realizará un plenario de delegados del Sipreba en la agencia junto a una asamblea general de sus trabajadores. Se han presentado las respectivas denuncias al Ministerio de Trabajo y la Casa Rosada.

 La historia del gremio de prensa es la historia de enormes luchas contra cierres y despidos. La clave para luchar contra el cierre o por la relocalización de los periodistas de DyN pasa por preparar las condiciones de una ocupación de las instalaciones de la agencia y una convocatoria a una acción decidida de todo el gremio que permita un nuevo cuadro de negociación.

 La Naranja de Prensa, que apoya incondicionalmente las decisiones tomadas en asamblea, pone toda su energía para estos objetivos.

La polémica de los Martín Fierro y la ofensiva patronal en el gremio de prensa

La entrega de los premios Martín Fierro de Radio, el sábado pasado a la noche, se convirtió en una caja de resonancia de la brutal ofensiva que las empresas periodísticas están descargando sobre los trabajadores de prensa. A través de distintos discursos de los premiados, aparecieron en escena la quiebra en Radio Rivadavia (ligada hasta hace 15 meses al radicalismo y al Coty Nosiglia); el vaciamiento en Radio Del Plata (Electroingeniería); lo propio en Radio América (Szpolski-Garfunkel) y la falta de pagos en tiempo y forma en las radios del Grupo Indalo, de Cristóbal López. En forma indirecta también apareció el cierre de la agencia DyN, propiedad de los diarios Clarín y La Nación.


 

La entrega de los premios Martín Fierro de Radio, el sábado pasado a la noche, se convirtió en una caja de resonancia de la brutal ofensiva que las empresas periodísticas están descargando sobre los trabajadores de prensa. A través de distintos discursos de los premiados, aparecieron en escena la quiebra en Radio Rivadavia (ligada hasta hace 15 meses al radicalismo y al Coty Nosiglia); el vaciamiento en Radio Del Plata (Electroingeniería); lo propio en Radio América (Szpolski-Garfunkel) y la falta de pagos en tiempo y forma en las radios del Grupo Indalo, de Cristóbal López. En forma indirecta también apareció el cierre de la agencia DyN, propiedad de los diarios Clarín y La Nación.


 Los trabajadores que se solidarizaron no tuvieron empacho en aguar en parte el contenido de una celebración eminentemente empresarial, lo que de alguna manera repuso en el escenario un espíritu de rebeldía que no se veía hacía tiempo entre las figuras más reconocidas del medio, que cuando emerge suele ser indicador de un proceso de efervescencia subyacente ya desenvuelto o a punto de saltar. Muestra, a su vez, que entre los compañeros se abre paso la conciencia de que la ofensiva es generalizada y recorre a las patronales de todos los signos políticos y gubernamentales. 

 La “grieta”, aunque ya maltrecha por las abrumadoras evidencias de la realidad, volvió a hacerse presente, sin embargo, hacia el final de la ceremonia. Fue cuando Alfredo Leuco le recriminó a Reinaldo Sietecase que haya omitido mencionar a los empresarios vaciadores K, como Electroingeniería, Cristóbal López y Szpolski, cuando en su discurso denunció los despidos y los cierres y le reclamó correctamente al Gobierno nacional que no se haga el distraído. La omisión subrayada por Leuco es real, aunque el conductor de Radio Mitre y TN cayó en la propia: olvidó que en el cierre de DyN toda la responsabilidad recae sobre las patronales M, como Clarín y La Nación, que son responsables, a su vez, de decenas de despidos, retiros voluntarios y ataque a los trabajadores en sus empresas insignia. Olvidó también que en los orígenes de la crisis de Radio Rivadavia está la crema y nata del radicalismo, que integra Cambiemos. 

Es la misma amnesia de la que es víctima Joaquín Morales Solá, que en su editorial dominical (12/11) narra un cuentito de hadas sobre las relaciones entre los medios privados y el Estado, que desconoce la historia de esas promiscuas relaciones desde por lo menos la mitad del siglo pasado. Según el incontinente lamebotas macrista el problema de los medios K es que nunca diseñaron un plan para sobrevivir sin el Estado y que sus dueños no eran “expertos en comunicación ni mucho menos en periodismo”. 

¿De qué habla Moralés Solá?  ¿Del  expertise de Magnetto y Saguier o Mitre en materia de comunicación como base de sus éxitos empresariales? Ambas patronales exhiben una larga historia de chupasangres del Estado,  bajo gobiernos militares y civiles, algunas de cuyas sobras han recaído generosamente en el bolsillo del plumífero de marras. 

La industria de los medios de comunicación no genera ni  valor ni plusvalor , es una  actividad rentística carente de autonomía productiva por lo que sus relaciones con el Estado son más críticas e inestables que en otros sectores de la economía. 

La ofensiva patronal contra los trabajadores trascienda la discusión chiquita K y anti K, incluso trasciende las fronteras de la Argentina. El ajuste, los cierres de empresas, los despidos, las reconversiones no son la antesala de una nueva fase de desarrollo de los medios para capitalizar los avances de  la tecnología con nuevos contenidos y formas de gestionar la comunicación de masas sino una respuesta desesperada, a tientas, de una industria en crisis, obsoleta y que no da pie con bola: así pasa, en pocos años, de las privatizaciones generalizadas a las estatizaciones masivas; de lanzar diarios gratuitos en papel a cerrar espacios para que sean pagos los medios online que antes eran gratis; de apostar todo a la convergencia a arrepentirse y repudiarla; de apostar todo a la digitalización y darse cuenta de que la gallina de los huevos de oro sigue estando en el papel. Y así.

La agenda de los trabajadores debe partir de una comprensión del carácter estructural de la crisis para pasar a debatir las tareas con las que enfrentarla. La puesta en pie de organizaciones sindicales combativas, democráticas, que no reconozcan fronteras de soporte ni de contenidos, debe servir para barrer a las viejas direcciones que son una traba para enfrentar esta situación.

Basta de ajuste en el gremio de prensa

No al cierre de DyN, defensa integral de los puestos de trabajo sobre la base del mantenimiento de la agencia o de la reubicación de los compañeros en los medios responsables de ella.

Regularización del pago de sueldos y garantía de estabilidad en los medios de Indalo, Radio Rivadavia, Radio América

Que vayan presos los empresarios vaciadores y respondan con su patrimonio

Plan de lucha ya!

La Naranja de Prensa, 12/11/2017


El SiPreBA pidió un bono de fin de año de $6.000 para todos los trabajadores de prensa

En el contexto del deterioro salarial vía inflación, y potenciado por la devaluación del 40% aplicada por el macrismo, el SiPreBA votó en el que fue el primer plenario de delegados convocado por el sindicato, el pedido de un bono de fin de año de $6.000.

En el contexto del deterioro salarial vía inflación, y potenciado por la devaluación del 40% aplicada por el macrismo, el SiPreBA votó en el que fue el primer plenario de delegados convocado por el sindicato, el pedido de un bono de fin de año de $6.000.

La mayoría de las empresas, sin embargo, han tomado nota del amparo con que cuentan por parte del gobierno para poder aplicar su propio ajuste. Así,  -y con la crisis en el Grupo 23 mediante- por el momento sólo Agea-Clarín y Tiempo Argentino han logrado el pago por única vez de sumas de $1.000 y $1.500 respectivamente en tickets de compra. Se trata de un mecanismo patronal que denunciamos: con costos casi nulos para las empresas, las sumas en tickets no tributan para el aguinaldo. No se trata de un “premio”, por el contrario, es salario perdido vía la inflación. 

En otras empresas como Infobae y Dyn las patronales todavía evalúan el pedido, de la misma forma que los trabajadores evalúan en asamblea cuáles serán los pasos a seguir para conquistar el reclamo.