La Naranja llama a parar el 31

El reclamo es elemental: para un trabajador casado con un salario bruto de $21.000 (y un neto apenas por encima de la actual canasta familiar) el impuesto se lleva dos sueldos anuales. Cuando se computan todos los impuestos (IVA y otros), se tiene que el Estado termina absorbiendo casi la mitad del salario. En cambio, los empresarios y los bancos reciben todo tipo de subsidios y exenciones impositivas. En los últimos cuatro años, la recaudación de “ganancias” sobre el salario se duplicó, mientras que el mismo impuesto sobre las empresas sólo creció un 25%.

El reclamo es elemental: para un trabajador casado con un salario bruto de $21.000 (y un neto apenas por encima de la actual canasta familiar) el impuesto se lleva dos sueldos anuales. Cuando se computan todos los impuestos (IVA y otros), se tiene que el Estado termina absorbiendo casi la mitad del salario. En cambio, los empresarios y los bancos reciben todo tipo de subsidios y exenciones impositivas. En los últimos cuatro años, la recaudación de “ganancias” sobre el salario se duplicó, mientras que el mismo impuesto sobre las empresas sólo creció un 25%.

El gobierno dice que si se modifica este impuesto se vería afectada la Asignación por Hijo. Es una confesión de que los planes sociales los financian los trabajadores y no las patronales que “se la llevan en pala”.

Ni se les pasa por la cabeza establecer un impuesto a la renta financiera, siendo que los bancos tienen récord de beneficios.

El paro del 31 contra el impuesto al salario debe ser masivo. Pero no es la única reivindicación. Hay problemas urgentes, como el trabajo precarizado y en negro, la pérdida de poder adquisitivo del salario y las jubilaciones, los despidos y suspensiones crecientes.

El gremio de prensa viene de protagonizar una jornada de lucha en reclamo de la participación en las paritarias, manejadas a su antojo por la burocracia decrépita de la Utpba. La movilización desarrollada por el Plenario de Delegados frente al ministerio de Trabajo reclamó por un piso salarial de aumento del 40 %, $3.000 de compensación por el desfasaje del año pasado y el pase a planta de los colaboradores, entre otros reclamos. Fue una acción de lucha que prepara el terreno de la presentación de nuestro nuevo gremio, independiente del Estado y las patronales con el que daremos batalla por nuestras reivindicaciones.

Llamamos a las agrupaciones referenciadas en el Plenario de Delegados de Prensa Escrita a adherir y organizar el paro  y a realizar asambleas en todas las empresas periodísticas.

La Naranja de Prensa

Cómo nos roban una parte creciente del salario con el Impuesto a las Ganancias

Hay que eliminarlo

(Colaboración de Ismael Bermúdez). El kirchnerismo acentuó la confiscación salarial,  las distorsiones, las inequidades y la regresividad de la reforma del impuesto a las Ganancias realizada por el gobierno de la Alianza, lo que no es poco.

Hay que eliminarlo

(Colaboración de Ismael Bermúdez). El kirchnerismo acentuó la confiscación salarial,  las distorsiones, las inequidades y la regresividad de la reforma del impuesto a las Ganancias realizada por el gobierno de la Alianza, lo que no es poco.

En el año 2000, la Alianza de De la Rúa y el Chacho Álvarez, redujo en términos nominales el mínimo no imponible (de $4.800 a $4.020) y las deducciones personales (por hijo bajó de $1.200 a $1.020), elevó las alícuotas (la más baja subió del 6 al 9%) e introdujo una tablita por la que, a mayor ingreso, se reducían el mínimo no imponible y las deducciones (“Tablita Machinea”). A partir de esa reforma, el “salario pasó a ser ganancia”.

Eduardo Duhalde primero y luego los gobiernos K acentuaron esa reforma antisalarial. Mantuvieron las alícuotas, y a través del procedimiento de no ajustar por la inflación el minino no imponible y las deducciones, más trabajadores pasaron a estar alcanzados por el impuesto.

Y lo hicieron más gravoso porque, con una inflación acumulada del 1200%, mantuvieron sin cambios las escalas de ingresos sobre las que se aplican las alícuotas. Eso llevó a que el trabajador que pasa a estar alcanzado por Ganancias rápidamente pague las alícuotas más altas, anulando la progresividad del impuesto.

En septiembre de 2013 se aprobó otro cambio, que se mantiene vigente, por el que, para el cálculo del impuesto, se diferenciaron tres segmentos salariales imponibles, con mininos y deducciones más bajas para los mayores ingresos, en una nueva versión de la tablita de José Luis Machinea.

En resumen, el impuesto a las Ganancias carcome una parte del salario, contiene muchas distorsiones, genera inequidades y gravita en forma exagerada en los ingresos de quienes se desempeñan en relación de dependencia, son jubilados o realizan actividades autónomas. En esta situación hay 1,5 millones de jubilados y trabajadores en relación de dependencia y casi medio millón de autónomos. En total 2 millones de personas –o familias- afectadas.

Ganancias figura entre las preocupaciones más acuciantes de trabajadores y profesionales porque el salario no es Ganancia y los ingresos, que tienen un carácter alimentario, no deberían estar alcanzados por este impuesto. Más aún cuando el IVA – un impuesto al consumo– trepa al 21%, castigando más a los que menos ganan, mientras la renta financiera se mantiene exenta.

La confiscación salarial, las distorsiones e inequidades más destacadas son:

1 La AFIP se queda con hasta el 30% del aumento salarial Con paritarias con aumentos del 30%, la falta de actualización del mínimo no imponible de Ganancias y de las escalas sobre las que se aplican las alícuotas está llevando a que, para muchos trabajadores, hasta una tercera parte del incremento salarial no vaya al bolsillo del trabajador sino de  la AFIP. Así, para ese segmento de trabajadores el aumento salarial se reduce al 18 o 21%. Esto representa unos 10 puntos por debajo de la inflación proyectada.

Por todo esto está llevando a que, con los aumentos de sueldos, sin tener un mayor poder adquisitivo e incluso con caídas del poder de compra, los trabajadores pasen a tributar mucho más que ahora. Y los que ya estaban alcanzados por este impuesto, paguen más.

Mínimos no imponibles diferentes Actualmente, un trabajador que entre enero y agosto de 2013 ganaba menos de $ 15.000 de sueldo bruto no paga Ganancias, aunque gane ahora más de esa cifra. Para los solteros que ganaban en ese período entre $ 15.000 y 25.000, el minino no imponible es de $ 9.020 mensuales. Y los que ganan más de $ 25.000, el minino no imponible se reduce a $ 7.517 mensuales. De esta manera, trabajadores que están ganando el mismo sueldo pueden pagar por Ganancias sumas muy distintas. Y lo que pagan de Ganancias no depende de los ingresos de este año sino de la realidad salarial entre enero-agosto de 2013.

Quienes ganan más, pueden cobrar menos Al fijar mínimos no imponibles diferentes por segmentos salariales, se produce una distorsión adicional entre quienes están en los límites de esas franjas. Por ejemplo, quienes ganaban $ 15.000 de sueldo bruto no pagaban Ganancias, en tanto los que percibían $ 15.001 si están alcanzados. En el caso de los solteros les retienen $ 564, pasando a recibir en mano menos que su colega que cobra menos. Lo mismo pasaba entre los que ganan $ 25.000 o $ 25.001. 

Autónomos En el Impuesto a las Ganancias no es lo mismo obtener ingresos como asalariado, que como monotributista o autónomo, aunque en todos los casos se trate de rentas del trabajo personal. Esto se debe a que los autónomos disponen de mínimos no imponibles más bajos. A igual ingreso que un trabajador en relación de dependencia, los autónomos pagan mucho más.

Tablita sin ajustarse desde hace 14 años Desde el año 2000 se mantienen sin cambios las escalas sobre las que se aplican las alícuotas o tasas del impuesto sobre los ingresos, restadas las deducciones. Hay 7 escalas con tasas del 9, 14, 19, 23, 27, 31 y 35%. La primer escala del 9% es para los que exceden en $ 833 mensuales o $ 10.000 anuales el MNI, cuando si se hubiese ajustado por inflación debería alcanzar los $ 6.583 mensuales o $ 79.000 anual.

Esto lleva a que rápidamente el trabajador pase a tributar las tasas más altas cuando si esas escalas se hubieran ajustado por inflación, casi todos tributarían el 9%. Por ese motivo, con datos de AFIP, más de la mitad de los empleados alcanzados por Ganancias, paga tasas de 23% o más.

Impacto sobre los sueldos Un trabajador soltero con un sueldo neto (después de los descuentos de jubilación y obra social) que en 2014 ganaba $ 16.600 por mes, sufría una retención de Ganancias de $ 1.625. Equivale al 9,8% del ingreso mensual. Si se suma el aporte de jubilación y obra social, el descuento total es del 25% del sueldo bruto. En un sueldo neto de $ 24.900, Ganancias absorbía el 17,8% por el descuento impositivo que se eleva a $ 4.433 mensuales. Con los aportes de Seguridad Social, los descuentos trepaban a $ 9.500 mensuales.

Recaudación por inflación  Lo que viene pasando es que, al no ajustar las deducciones por la inflación, el Gobierno se está quedando con una recaudación extra, más allá de la que deriva de la estricta aplicación del impuesto. Con la actualización de las escalas y de las deducciones, el Gobierno no resignaría ingresos tributarios sino que mantendría la recaudación real sin la distorsión que genera la inflación en perjuicio de trabajadores, jubilados y empleados.

8 La mayor recaudación tiene, entre otros destinos, pagar los servicios de la deuda- de la que se ufanó Cristina Kirchner el 1ª de marzo en la Asamblea Legislativa- y que no para de aumentar,   los sobreprecios de los contratos de obras públicas, los altos sueldos de los funcionarios públicos, y también una “política asistencial” que pretende ocultar o disimular la falta de empleo y el avance de la pobreza y generar un clientelismo político a la vieja usanza conservadora.

La experiencia del Sitraic

Después de más de tres años de lucha legal, el Ministerio de Trabajo acató una intimación de la Justicia y otorgó la inscripción de la personería gremial al Sitraic.

La resolución tiene una enorme importancia para casi un millón de trabajadores de la construcción de todo el país. Desde ahora, los trabajadores de este gremio podrán dejar de ser rehenes de las patotas sindicales dirigidas por Gerardo Martínez y optar entre un sindicato vaciado, con los peores salarios y las peores condiciones de trabajo de todo el país, y un sindicato donde puedan ejercer la democracia sindical, donde las resoluciones se toman en asamblea y donde el salario y las condiciones de trabajo son patrimonio de la decisión soberana de los trabajadores.

Después de más de tres años de lucha legal, el Ministerio de Trabajo acató una intimación de la Justicia y otorgó la inscripción de la personería gremial al Sitraic.

La resolución tiene una enorme importancia para casi un millón de trabajadores de la construcción de todo el país. Desde ahora, los trabajadores de este gremio podrán dejar de ser rehenes de las patotas sindicales dirigidas por Gerardo Martínez y optar entre un sindicato vaciado, con los peores salarios y las peores condiciones de trabajo de todo el país, y un sindicato donde puedan ejercer la democracia sindical, donde las resoluciones se toman en asamblea y donde el salario y las condiciones de trabajo son patrimonio de la decisión soberana de los trabajadores.

Con la inscripción, el Sitraic ya tiene un ámbito de actuación en varios distritos de la zona sur del Conurbano aunque está habilitado a extenderlo a todo el país. Pero lo políticamente  importante de la inscripción es que no sale como una resolución que tenga el visto bueno de un sector del Estado sino que surge de la lucha contra ese mismo Estado.

La Justicia intimó a la legalización del sindicato y su oficialización se dio como un “último recurso” para mantener abierta la injerencia del Ministerio de Trabajo en la vida de los gremios. Si el Ministerio no acataba, la propia Justicia podía otorgar la inscripción y con ello establecería una jurisprudencia que quebraría el histórico requisito de que  la personería gremial sólo se otorga desde el Ministerio, una normativa impuesta por Perón en el 43. La “intimación” de la Justicia salvaguarda este andamiaje de la Ley de Asociaciones Profesionales por la cual el Ministerio de Trabajo sigue siendo dueño y señor de la existencia de los sindicatos. Está congelada desde hace dos años la inscripción de decenas de sindicatos que apelaron al mismo procedimiento del Sitraic para lograrla. Ahora, con los resultados del Sitraic, se reanimará la lucha de esos sindicatos, superando la impasse de la CTA, que en su crisis dejó empantanada la lucha por la legalización de muchos sindicatos impulsada por ellos.

Sitio web: http://sitraic.blogspot.com.ar/.
Facebook: https://www.facebook.com/sindicatotrabajadores.sitraic 
Twitter: https://twitter.com/sitraic.

El 13S nos movilizamos por la abolición del impuesto al salario

Abolición del impuesto al salario
Restitución de las asignaciones familiares
Basta de precarización

Todos a la marcha
El 13 de septiembre
De Plaza de Mayo al Ministerio de Trabajo

Bajo el peso de la proliferación de movimientos de trabajadores contra el impuesto al salario y la derrota electoral del gobierno en las PASO, la presidenta Cristina Kirchner estableció nuevos pisos en la cuarta categoría del impuesto a las Ganancias –en rigor, un impuesto al salario.

El viernes 13 de septiembre se realizará una movilización desde la Plaza de Mayo hasta el Ministerio de Trabajo. Convocada por 300 delegados y activistas clasistas de decenas de lugares de trabajo de los más variados gremios, la marcha sostiene la consigna por la abolición del impuesto al salario, la restitución de las asignaciones familiares y el fin de la precarización laboral.

Esta será la segunda movilización convocada por los delegados clasistas y combativos que ya realizaron tres plenarios en el Sutna San Fernando. De la primera marcharon 5000 compañeros desde el Obelisco hasta Plaza de Mayo.

Para este 13S ya comprometieron su participación el Suteba La Plata, AGD-UBA, el Sitraic y el Suteba Tigre, entre otros sindicatos. El debate está atravesando al conjunto del movimiento obrero, como queda reflejado en la regional Villa Constitución de la UOM y la regional San Lorenzo de la CGT.

Los metalúrgicos de Aluar, los camioneros de Aesa y Cliba, la Federación Portuaria, son otros protagonistas de la lucha contra la confiscación. En todos los casos, las direcciones sindicales le dan la espalda a estas luchas y, justamente por eso, el movimiento toma impulso desde las bases. En el caso de las centrales sindicales que dirigen Moyano y Micheli, depusieron toda lucha desde el 20 de noviembre. Los dos burócratas prefirieron avalar las salidas truchas que proponen tanto el gobierno como la oposición patronal.

Volviendo al anuncio presidencial, establece un piso de 15.000 pesos brutos, lo que equivale a unos 12.400 pesos netos. Además, en nuestro gremio los colaboradores son monotributistas; es decir, la existencia de esta categoría fiscal encubre un fraude laboral. Pero los monotributistas no están contemplados en la decisión presidencial.

Luego, se trata de una resolución de la Afip hasta diciembre y no de una ley: es un piso transitorio (incluso se modificó sólo una de las tres patas que conforman el Mínimo no Imponible) y no la elevación en regla de ese mínimo, que sólo aumenta un 20% para los salarios mayores de 15 mil y hasta 25 mil pesos. La resolución, por otra parte, es a partir de septiembre y no es retroactiva. La eliminación del impuesto, por lo tanto, abarca sólo cuatro meses y termina a fin de año.

Estamos, entonces, ante una salida precaria, que deja en pie el principio de la confiscación impositiva del salario. Su futuro a partir de comienzos de 2014 es incierto y dependerá del conjunto de las finanzas del Estado, cuando la presidenta ya anunció la recarga de la deuda sobre el presupuesto público a partir del canje a los fondos buitre.

Por otro lado, los anuncios de impuestos compensatorios sobre los dividendos y cierto tipo de transacciones de empresas serán objeto de debate parlamentario y sujetos a maniobras de todo tipo.

Asimismo, el “cambio” en asignaciones familiares es irrisorio, ya que extiende su vigencia en 110 pesos por hijo para los salarios de hasta 15 mil pesos (o 30 mil por grupo familiar). Esto no tiene nada que ver con la asignación familiar por hijo de carácter universal y que contemple los gastos de un hijo hasta los 18 años.

La Naranja llama a fortalecer el reclamo por la abolición del impuesto al salario sobre todo salario convencionado, de carrera docente, estatal o judicial, tal como plantea el proyecto de ley que presentó el FIT durante la campaña de las PASO.

Si no se lo elimina, el impuesto a las Ganancias vuelve de la mano de la inflación cualquiera sea su actualización.

El salario no puede ser confiscado para financiar el rescate a los capitalistas -sean los usureros de la deuda externa, las petroleras (vía importación) o los concesionarios que vaciaron los ferrocarriles.

Sigue firme la bandera: abajo el impuesto al salario, asignaciones familiares para todos, basta de precarización laboral.

¡¡¡Hay que terminar con el impuesto al salario!!!

Del 19% de aumento obtenido en las paritarias para este año (sin tomar en cuenta el porcentaje de enero próximo ni lo que le aporta a cada compañero el incremento en la antigüedad), en promedio, entre 2 y 4 puntos va a ir a parar a las manos de la AFIP.

Del 19% de aumento obtenido en las paritarias para este año (sin tomar en cuenta el porcentaje de enero próximo ni lo que le aporta a cada compañero el incremento en la antigüedad), en promedio, entre 2 y 4 puntos va a ir a parar a las manos de la AFIP.

Así, a un trabajador que gana $7.500 –después de los descuentos de jubilación y obra social– sin cargas de familia, le descuentan por Ganancias unos $ 55 por mes. A partir de agosto, el sueldo rondará los $ 9.000, pero por Ganancias le descontarán unos $ 350. Descontando la retención de Ganancias, el sueldo pasa de $ 7.445 a $ 8.700, y eso representa un aumento del 16,8%. O sea, pierde 2,2% a manos de la AFIP.

Con $ 10.000 mensuales de sueldo, por Ganancias le descontaban $350. A partir de agosto pasará a cobrar $ 11.900 mensuales, pero Ganancias le sube a $ 850. El sueldo de bolsillo pasa de 9.650 a 11.050, lo que equivale a un incremento del 14,5%. O sea, resigna 4,5 puntos a manos de la AFIP.

Esto pasa porque el gobierno en marzo ajustó el mínimo no imponible el 20%, lo que da un promedio anual del 16,7%. Esto significa que todo trabajador que reciba un incremento mayor a ese porcentaje puede quedar alcanzado por Ganancias o pasa a pagar más que antes, aunque su ingreso haya acompañado la inflación o incluso sea menor. Con una inflación estimada no menor al 24% y un mínimo no imponible ajustado 16,7%, con Ganancias, el gobierno captura una parte mayor del sueldo.

Por eso Ganancias es un impuesto confiscatorio del salario, que se suma a la confiscación del salario por la inflación y los aumentos en cuotas.

Es una burla que, a partir de $6.938 mensuales, los trabajadores tengan descuentos por Ganancias y a tasas rápidamente crecientes porque el gobierno mantiene la tablita de Machinea, sin ajustar por la inflación del 600% que hubo desde entonces las escalas sobre las que se calculan las alícuotas.

Recientemente, Cristina Kirchner dijo que este gobierno no subió impuestos porque mantuvo las alícuotas de los distintos tributos. Pero es archisabido que también se puede subir los impuestos por no ajustar los parámetros de liquidación de los impuestos por el incremento de los precios, como fue pasando durante estos últimos 10 años.

Por eso, mientras en 2001 menos del 10% de los asalariados pagaba Ganancias, ahora alcanza a casi el 30%, quienes, además, pagan en términos reales mucho más que antes.

Los sueldos de los trabajadores bajo convenio deben estar exentos de Ganancias. El salario no es ganancia.

Grave discurso presidencial: los trabajadores tenemos que defender nuestro derecho a reclamar

La presidenta no utilizó la Cadena Nacional para anunciar el fin del impuesto al salario o la suba de los topes por asignaciones familiares. Por el contrario, desplegó una serie de ataques arteros contra los trabajadores: no solo atacó el legitimo derecho de los camioneros a realizar una huelga, sino también atacó a los trabajadores que tomaron el yacimiento de petróleo y gas de Cerro Dragón por reclamar el fin de la tercerización laboral en la industria petrolera.

La presidenta no utilizó la Cadena Nacional para anunciar el fin del impuesto al salario o la suba de los topes por asignaciones familiares. Por el contrario, desplegó una serie de ataques arteros contra los trabajadores: no solo atacó el legitimo derecho de los camioneros a realizar una huelga, sino también atacó a los trabajadores que tomaron el yacimiento de petróleo y gas de Cerro Dragón por reclamar el fin de la tercerización laboral en la industria petrolera.

La lucha de Los Dragones tiene fuertes similitudes con la de los tercerizados del Roca, que le costó la vida a nuestro compañero Mariano Ferreyra, asesinado por una patota sindical. Los medios oficiales se han limitado a contar la versión del pulpo petrolero PAE y de la burocracia sindical dirigida por el ex agente del Batallon 601, Gerardo Martinez, reivindicado por la misma Presidenta.

El gobierno no aprendió nada del asesinato de Mariano; por eso, quizás, todavia sostiene en su cargo a Antonio Luna, subsecretario de Transporte Ferroviario y hombre de Pedraza.

Sin embargo, aún más grave resulta el violento ataque contra Los Dragones que llegó hasta a endilgarle a los mismos obreros de la construcción la muerte, en un accidente de tránsito, de 7 gendarmes que habian sido enviados por el gobierno nacional a reprimir. Esto en el día que se cumplen 10 años del asesinato de Kosteki y Santillán, con cuyos familiares la Presidenta se ‘solidarizó’ y enlazó a su discurso, obteniendo un duro repudio de los familiares de Maxi y Dario.

Como la frutilla del postre, el gobierno se mofó del reclamo por el impuesto al salario al señalar que ‘un 81% no lo paga’. Esto esconde una serie de aspectos: por un lado, bajo este gobierno, se pasó de un 7% a un 19% que pagan Ganancias, o sea, de 700 mil trabajadores a 2 millones. No es poco. Por otra parte, la afirmación presidencial revela la miseria salarial que reina en la enorme mayoria de los asalariados después de 9 años de gobierno.

El gobierno pudo desarmar la ‘conspiración destituyente’ que denuncia constantemente concediendo los reclamos de los trabajadores. Sin embargo, eligió ‘enfrentar a los destituyentes’, con los métodos de la derecha: el ataque artero contra los trabajadores y sus luchas.

Por todo esto, desde La Naranja de Prensa, ratificamos nuestra participación a la convocatoria a Plaza de Mayo por la derogación del impuesto al salario, la suba del tope para asignaciones familiares y por todas las reivindicaciones pendientes. Asimismo, reclamamos a la CGT y a la CTA un plan de lucha para conquistar estas reivindicaciones, con asambleas de base y un Congreso de delegados.

Que la Utpba convoque al paro y movilización a la Plaza de Mayo

  • Por el reclamo salarial de la Inter Radial y de las agencias internacionales
  • Contra el ajuste y los despidos en Perfil
  • Para que Clarín reconozca a los paritarios y cumpla con el convenio
  • Contra el impuesto al salario y por las asignaciones familiares
    • Por el reclamo salarial de la Inter Radial y de las agencias internacionales
    • Contra el ajuste y los despidos en Perfil
    • Para que Clarín reconozca a los paritarios y cumpla con el convenio
    • Contra el impuesto al salario y por las asignaciones familiares

    La Naranja de Prensa denuncia al gobierno por el brutal ataque al derecho de huelga y al gremio camionero al militarizar el paro, multar al sindicato con una suma millonaria y procesar a sus dirigentes.

    La lucha de los camioneros ha concitado una simpatía popular por el reclamo contra el impuesto al salario y por las asignaciones familiares.

    La Naranja de Prensa apoya el paro y movilización de la CGT para el miércoles 27. Llamamos a impulsar asambleas en todos los medios para convocar a la medida de fuerza.

    Exigimos a la conducción de la Utpba una inmediata definición de apoyo y movilización a la convocatoria.

    Nuestro gremio está convulsionado por distintas luchas parciales.

    • En las radios, venimos de un paro masivo de repudio a la miserable propuesta salarial de las empresas.
    • En las agencias internacionales, directamente se nos niega el aumento, con el cuento de la crisis en los países de origen.
    • En Perfil, rechazamos con un acto público masivo el plan de ajuste y los despidos.
    • En Clarín, la patronal desconoce el acuerdo paritario que firmó la cámara de diarios, no concurre a las audiencias en el Ministerio de Trabajo y se niega a recibir a los delegados paritarios que elegimos en asamblea.

    En nuestro gremio, con la nueva grilla salarial acordada y los topes salariales del gobierno, todos los trabajadores nos quedamos sin poder cobrar las asignaciones familiares. Y un alto porcentaje de los trabajadores pasa a pagar ganancias, lo que supone una baja en el aumento que conseguimos.

    Llamamos a desarrollar el 27 una gran jornada de protesta.

    El gobierno, que acusa a la movilización de desestabilizante, es culpable del retraso en la actualización de los topes para percibir las asignaciones familiares y el mínimo no imponible. Para ello contó con la complicidad de la burocracia sindical, incluyéndolo a Moyano.

    La posición a asumir, entonces, no es el abstencionismo -funcional al ajuste en curso- sino la movilización a fondo por el triunfo de todos los reclamos obreros, algo que solo puede conquistar un programa independiente. Objetivamente, una derrota del ajuste que se quiere aplicar sobre el salario, es un triunfo de los trabajadores.

    A la burocracia sindical sólo la vamos a superar impulsando la lucha por nuestros reclamos, y no, oponiéndonos a las iniciativas de lucha.

    • Por un mínimo no imponible de ganancias de $15.000 o la anulación de la cuarta categoría.
    • Salario familiar para todos de $700 por hijo.
    • Abajo los techos salariales.
    • Actualización y reapertura de paritarias de acuerdo a la evolución del índice de precios y tarifas.
    • Paro y movilización el 27 para que nuestro salario no sea la variable de ajuste.

    La Naranja de Prensa, en la Coordinadora Nacional Clasista

El 6 de junio nos movilizamos contra el impuesto al salario

A medida que pasan los días y entran a cobrarse las cuotas de los (modestos) aumentos de las paritarias, miles y miles de trabajadores son alcanzados por la cuarta categoría del impuesto a las ganancias. En mayo, ya pasarían los dos millones de trabajadores. Son alcanzados sindicatos enteros: el 40/45 por ciento de la docencia -la que se desloma en dobles cargos- ya tributa ganancias. Hasta el ultracristinista Baradel está impulsando un petitorio en Suteba por una suba del mínimo no imponible para el salario.

A medida que pasan los días y entran a cobrarse las cuotas de los (modestos) aumentos de las paritarias, miles y miles de trabajadores son alcanzados por la cuarta categoría del impuesto a las ganancias. En mayo, ya pasarían los dos millones de trabajadores. Son alcanzados sindicatos enteros: el 40/45 por ciento de la docencia -la que se desloma en dobles cargos- ya tributa ganancias. Hasta el ultracristinista Baradel está impulsando un petitorio en Suteba por una suba del mínimo no imponible para el salario.

El kirchnerismo no actualizó el impuesto en cuatro de sus ocho años de gobierno: 2003, 2004, 2008 y 2010, o lo hizo por debajo de la inflación. Si el mínimo no imponible hubiera sido ajustado correctamente, hoy lo deberían tributar los solteros que perciben un salario superior a 12.500 pesos y no, como ocurre, a partir de 5.798 pesos. El impuesto al salario le quita tres puntos al aumento salarial promedio reciente de un 21 al 18 por ciento: una confiscación del 15 por ciento del aumento. La actualización del mínimo no imponible debería ser superior al ciento por ciento.

Es claro que la desvalorización del mínimo exento de pago del impuesto al salario es una política para que los trabajadores financien el pago del déficit público, generado por el oneroso pago de la deuda externa, así como por los descomunales subsidios a las privatizadas y al conjunto de la clase capitalista. Para confirmarlo, hace un par de meses el viceministro de Economía Kicillof dijo, “si se zarpan (¿?) con las paritarias, los agarramos (¿?) con ganancias”. Es el lenguaje de un buitre. Tomada desmintió a la viceministra Rial, por orden presidencial, dado que ella había asegurado que la elevación del mínimo no imponible se haría en julio. Rial, de cualquier modo, no dijo de qué “actualización” estaba hablando. Por ejemplo, se habla de un aumento del mínimo del 18 por ciento en línea con la paritaria de UTA, pero con este porcentaje gran parte de los aumentos irían al fisco.

El gobierno ha puesto todo el peso del Estado en esta redistribución negativa del ingreso: del salario al capital por la vía del Tesoro, el que paga la deuda pública y la deuda externa. Estamos frente a una política integral de reducción del salario real: 1) el tope a las paritarias; 2) desactualización del salario familiar -que poco a poco nadie cobra-; 3) el ‘impuesto al salario’. Ninguna de las corrientes de la burocracia sindical ha enfrentado este atropello -al revés, lo han convalidado en las paritarias.

Por ello, la Coordinadora Sindical Clasista integrada por la Naranja de Prensa realizará una movilización de delegados obreros y sindicales el 6 de junio con esta bandera: la exigencia de plan de lucha de las organizaciones obreras. Nos concentramos ese día en Diagonal Norte y Florida, desde las 15:30 horas, para movilizarnos a la Afip y luego al Ministerio de Trabajo. Abajo el impuesto al salario, salario familiar para todos, ningún tope en las paritarias, salario equivalente a la canasta familiar.