La Secretaría de Mujeres y Género ante el debate sobre violencia y sindicalismo

El sábado 27 de agosto realizamos el primer taller sobre los desafíos del sindicalismo ante la violencia de género, organizado por la Secretaría de Géneros, que fue encabezado por dos periodistas especialistas en el tema, Olga Viglieca y Luciana Peker. Desde la Secretaría informamos sobre el pliego paritario de género que elaboramos, la encuesta que lanzamos a principio de año para reflejar las principales problemáticas en el gremio, la preparación de un protocolo para el SiPreBA, una campaña que lanzaremos en las redacciones con carteles que contengan los datos que se necesitan saber en caso de violencia de género. El mismo tuvo una gran participación de trabajadores y trabajadoras de prensa, en su mayoría delegados, que tras la charla debatimos sobre esta problemática tan sentida en el gremio.

El sábado 27 de agosto realizamos el primer taller sobre los desafíos del sindicalismo ante la violencia de género, organizado por la Secretaría de Géneros, que fue encabezado por dos periodistas especialistas en el tema, Olga Viglieca y Luciana Peker. Desde la Secretaría informamos sobre el pliego paritario de género que elaboramos, la encuesta que lanzamos a principio de año para reflejar las principales problemáticas en el gremio, la preparación de un protocolo para el SiPreBA, una campaña que lanzaremos en las redacciones con carteles que contengan los datos que se necesitan saber en caso de violencia de género. El mismo tuvo una gran participación de trabajadores y trabajadoras de prensa, en su mayoría delegados, que tras la charla debatimos sobre esta problemática tan sentida en el gremio.

Olga Viglieca abrió el encuentro citando números categóricos, a partir de un informe de 2005 de una ONG ligada a las Naciones Unidas: faltan en el mundo entre 150 y 200 millones de mujeres que es alrededor del 40% de la población de América Latina y el Caribe sumados. Este genocidio escondido de las mujeres —precisó la periodista a partir del informe— es el exterminio de masas más terrorífico y más dramático de la historia; es más mortífero que las víctimas del holocausto nazi y de todas las guerras y conflictos armados del siglo XX sumados.

Luciana Peker —del suplemento Las/12, de Página 12— hizo énfasis, fundamentalmente, en la necesidad, las deudas y desafíos de la intervención de los sindicatos en la lucha contra la violencia de género y por los derechos de las mujeres.

“El SiPreBa tiene una responsabilidad importante en sus posturas internas sobre la violencia de género como desde el feminismo hay que entender el valor supremo de un sindicato para las trabajadoras de prensa. Hay que defender con críticas, construcción o posturas que se quieran cuestionar, pero defender el valor supremo de un sindicato para las mujeres”, dijo Peker.

Hizo referencia, así, a la denuncia por violencia de género contra un miembro de la Comisión Directiva (Ver “La Naranja de Prensa sobre la denuncia de violencia de género en el Sipreba”http://www.lanaranjadeprensa.com.ar/la-naranja-de-prensa-sobre-la-denuncia-de-violencia-de-g%C3%A9nero-en-el-sipreba). Partes de las resoluciones con respecto a esta denuncia incluyeron esta charla y el lanzamiento de un protocolo.

Viglieca reveló que entre un millón y medio y tres millones de mujeres son asesinadas cada año en el mundo. Que en la Argentina matan a una mujer cada 30 horas o menos. Que 2 de cada 10 mujeres va a ser violada en el curso de su vida. “La mayoría ocurre en el ámbito doméstico, entre los conocidos a la víctima; tenemos tatuado que esto sucede en la calle, a la altas horas y porque no estamos vestidas como corresponde. Esto genera deliberadamente terror, inmovilidad de la mujer, su enajenamiento del espacio público y su confinamiento en la casa y en el trabajo; es una manera de aterrorizarnos y sacarnos de la calle y de la militancia”.

También sostuvo: “El capitalismo necesita cosas importantes de las mujeres: que tengan muchos chicos para que estos funcionen como ejército de reserva que estén esperando, desocupados, que cuando un trabajador lucha por sus condiciones de trabajo sabe que hay otro montón en condiciones de reemplazarlo. El capitalismo necesita mujeres temerosas, derrotadas, que seamos una correa de transmisión de ese temor, de esos miedos, en el seno de nuestra familia, que seamos las que decimos: ‘¿para qué te vas a meter en el centro de estudiantes?, ¿por qué le contestas así al jefe? Esto es lo que esperan de nosotras este régimen”

Por último recordó el lugar de las mujeres en las rebeliones populares al plantear la pregunta sobre por qué hay tanto interés del régimen en “domesticarlas”: “Estamos presentes en todas las rebeliones populares, en todas las revoluciones: en la Revolución Francesa, en la Revolución de Octubre, en el Argentinazo, con las Madres de la Plaza de Mayo, con las mujeres del movimiento piquetero, con las socialistas y anarquistas de principio de siglo”. Sintetizó: “Cuando una mujer se planta políticamente para cuestionar este régimen social es como si se derramara aceite, entrando en muchos intersticios”.

Al finalizar el debate, convocamos a participar masivamente de la Secretaría, para impulsar más talleres, la lucha por nuestras reivindicaciones y la participación en el Encuentro Nacional de las Mujeres en Rosario.

Ana Laura Tornaquindici y Sofía Benavides – miembros de la Secretaría de Mujeres y Géneros del SiPreBa y de La Naranja de Prensa

 

El SiPreBA marchó el #25N

Lenguaje sexista y violencia simbólica

El sexismo, la “cosificación” de la mujer, el lenguaje homofóbico y los contenidos discriminatorios son moneda corriente en los medios de comunicación, en particular en la televisión, el más consumido entre todos ellos.

Los ejemplos abundan. Desde los más groseros, por ejemplo “Chiche” Gelblung con su “yo la mato” al comentar, hace unos años, el caso de una mujer casada que había obtenido el “consentimiento” de su marido para tener relaciones con otro hombre. Y otros más sutiles, como la exaltación de la figura de la madre como el máximo nivel de realización posible para la mujer y “los desafíos para atender el trabajo y la casa”, como una preocupación exclusiva del género.

El sexismo, la “cosificación” de la mujer, el lenguaje homofóbico y los contenidos discriminatorios son moneda corriente en los medios de comunicación, en particular en la televisión, el más consumido entre todos ellos.

Los ejemplos abundan. Desde los más groseros, por ejemplo “Chiche” Gelblung con su “yo la mato” al comentar, hace unos años, el caso de una mujer casada que había obtenido el “consentimiento” de su marido para tener relaciones con otro hombre. Y otros más sutiles, como la exaltación de la figura de la madre como el máximo nivel de realización posible para la mujer y “los desafíos para atender el trabajo y la casa”, como una preocupación exclusiva del género.

En el medio desfilan los cuerpos hipercosificados en Showmatch, los “chistes” homofóbicos constantes y la difusión indiscriminada de las “infidelidades” en parejas de famosos, que colaboran con una dramatización exacerbada, inductora de violencia, que concibe a la monogamia cerrada, con la apropiación monopólica de los cuerpos y la sexualidad, como la única forma de relación posible.

Pero los medios de comunicación no operan en un vacío social. Ya sean privados o estatales, abundan los contenidos discriminatorios y sexistas simplemente porque su función social es reproducir y naturalizar el orden social existente, caracterizado por la opresión y la violencia contra amplias capas de la población.

La Ley de Medios, con sus promesas absolutamente incumplidas en materia de combate contra los monopolios, es una demostración clara de que una norma que no cuestiona ni un ápice la estructura de propiedad no sólo no puede cambiar, sino tan sólo morigerar el contenido basura que puebla los programas.

La norma fue defendida porque abría la posibilidad de “sancionar la violencia mediática”, lo que antes se denominaba “sexismo en la comunicación”, tal como lo recuerda una periodista integrante de PAR (Periodistas de Argentina en Red- Por una comunicación no sexista). Según el balance de 2013, desde que la ley entró en vigencia en 2010, sólo se sancionó con una multa un contenido de Showmatch, que hasta la fecha no se hizo efectiva. En oposición a esta cortina de humo, la bancada del FIT-PO del Congreso Nacional ha propuesto la creación de un Consejo Autónomo de la Mujer, elegido y revocable por voto femenino, con poder de veto sobre los contenidos que sean vehículo de ideas retrógradas y discriminatorias.

Ni siquiera la monumental marcha del “Ni una menos” logró horadar los contenidos en los que se siguen repitiendo expresiones como “crimen pasional”, “amores violentos” y otras que encubren el carácter específicamente opresivo de este régimen social contra la mujer.

Para que los contenidos de los medios evolucionen material y simbólicamente se necesita un cambio en su régimen de propiedad; es decir, que pasen a manos de sus trabajadores, para que ellos los abran a un verdadero escrutinio popular de los contenidos mediante una gestión plural que incorpore a las organizaciones culturales, sociales y sindicales que tienen una actuación real en la sociedad.

Nuestra tarea

Como un aporte a la lucha contra la violencia hacia la mujer, las organizaciones sindicales de periodistas, trabajadores de prensa escrita, radial y televisiva y publicitaria, deben fortalecer el carácter autónomo y democrático de sus cuerpos de delegados para disputar con las patronales también en el terreno de los contenidos.

En lo inmediato, podemos dar la pelea por un espacio en las páginas de los diarios y revistas, o segundos en televisión y radio, para que los trabajadores puedan expresar sus discrepancias con las líneas editoriales y contenidos adversos a los explotados y oprimidos de la sociedad, incluida la violencia simbólica contra la mujer. Estaríamos ante el embrión de un poder de veto popular sobre los contenidos de los medios, en el camino del control obrero de los grandes medios de comunicación, escuela preparatoria de su gestión socialista.

Declaración de la Naranja de Prensa ante el 30° Encuentro de Mujeres, escenario de importantes debates políticos y reivindicativos

La Naranja de Prensa llega a Mar del Plata con un gran trabajo desplegado, ya que desde la Secretaría de Mujeres y Géneros del SiPreBA, impulsamos la participación de las trabajadoras del gremio organizadas en este nuevo sindicato que está dando sus primeros pasos organizativos.

La Naranja de Prensa llega a Mar del Plata con un gran trabajo desplegado, ya que desde la Secretaría de Mujeres y Géneros del SiPreBA, impulsamos la participación de las trabajadoras del gremio organizadas en este nuevo sindicato que está dando sus primeros pasos organizativos.

También participamos de las jornadas por #NiunaMenos que se realizaron en el Congreso Nacional en reclamo de respuestas concretas frente a la violencia contra las mujeres, que fue impulsado por varias colegas de nuestro gremio. Desde La Naranja, explicamos que el Estado es corresponsable de la descomposición social que ataca a las mujeres, no sólo por un deficiente abordaje del problema, sino que a su vez representa a los sectores responsables de promover la violencia hacia las mujeres como una herramienta de regimentación social de las mayorías populares.

 Al Encuentro llevaremos los reclamos que elaboramos en el documento que presentamos en la primera asamblea abierta del Sipreba con las tareas que debemos abordar en el gremio. 

El cumplimiento efectivo de los convenios de prensa escrita, radial y televisiva, así como también las problemáticas ausentes en dicha reglamentación para llevar un reclamo conjunto y encontrar una respuesta ante cada necesidad, como el abuso de poder, el acoso sexual y la violencia de género. A su vez,  la diferenciación salarial y el acceso a cargos de mayor jerarquía y responsabilidad por parte de las mujeres, ya que en muchas empresas es notorio que existen serias dificultades para que esto suceda. Otro de nuestros derechos vulnerados es la ausencia de jardines y guarderías materno-paternales ya que los acuerdos paritarios han fijado el plus por guardería en la mitad del valor actual de una de “primera calidad”, a diferencia de lo que exige la ley. Las licencias por maternidad y paternidad son otra necesidad de nuestro gremio: nuestro país tiene las licencias más cortas de Latinoamérica, y las que corresponden a los padres son irrisorias, de sólo dos días. También denunciamos que muchos trabajadores y trabajadoras son señalados o discriminados por su elección sexual. Reclamamos que este colectivo sea respetado y contemplado, y que tenga un espacio en los medios de comunicación.

La censura es otra de las realidades que enfrentamos a la hora de investigar, escribir y publicar sobre la temática de género en nuestros lugares de trabajo. En la mayoría de los casos dichos temas son abordados desde una perspectiva simplificadora y hasta burda, que refuerzan estereotipos estigmatizantes sobre las mujeres y el colectivo LGBTI. Los “crímenes pasionales”, las “provocaciones” de las víctimas y la cosificación de la mujer son moneda corriente en la mayoría de los medios de comunicación de nuestro país.

Las expectativas genuinas que habían surgido en torno a las promesas de defensa de las mujeres que contemplaba la Ley de Medios hoy han quedado en la nada, de la misma forma que lo ha hecho la batalla mediática contra Clarín después de la venta de Nextel, a 5 años de su aprobación. La Ley de Medio es letra muerta ante la exposición en forma sexista a las mujeres y el trato discriminatorio. La respuesta superadora debe venir del lado de los trabajadores.

Reivindicamos a su vez la labor realizada por el bloque parlamentario del Frente de Izquierda, que ha denunciado la aprobación de un Código Civil que fue pactado con la Iglesia y las grandes patronales. Junto a la campaña nacional por el derecho al aborto, acompañamos la única audiencia pública en el Congreso, convocada por los diputados Pablo López y Néstor Pitrola, que se expresó por el aborto legal y contra la objeción de conciencia para impedirlo. 

Además, apoyamos los proyectos presentados por el bloque del FIT y consideramos que los mismos deben convertirse en un punto de referencia para las luchas de las mujeres trabajadoras en todo el país: extensión de las licencias por paternidad y maternidad, licencia por violencia de género, centros de asistencia para las mujeres víctimas de violencia, creación de un Consejo Autónomo votado por las mujeres, con cargos revocables y con independencia del Estado.

Por un movimiento independiente del Estado

 El ENM se desarrollará días antes de las elecciones y también daremos una pelea allí contra las expectativas en que nuestros derechos lleguen de la mano de las variantes ajustadoras de los candidatos patronales: Scioli, Massa, Macri y Stolbizer.

 Iremos al Encuentro Nacional a reclamar contra el trabajo precario, por la aparición con vida de las mujeres desparecidas, por el aborto legal, seguro y gratuito, por el laicismo en la educación y contra todos los pactos con la Iglesia Católica.

Vamos juntas al Encuentro Nacional a impulsar la organización independiente de las mujeres y la construcción de una alternativa política de los trabajadores y trabajadoras de la mano del Frente de Izquierda.

Naranja de Prensa