El Grupo Olmos compra la revista 23 y lo celebra con despidos en Crónica y BAE

El Grupo Olmos no pierde las mañas. La compra de la revista Veintitrés, por lo visto, no alcanzó para convertirlos en un grupo pluralista y progre. No es cualquier adquisición, sino la publicación que da nombre al grupo de medios que más pauta oficial recibió entre 2009 y 2013: 390 millones de pesos, casi el cuádruple de los 101 millones recibidos por el Grupo Crónica, el séptimo de la lista en orden de beneficiados.

El Grupo Olmos no pierde las mañas. La compra de la revista Veintitrés, por lo visto, no alcanzó para convertirlos en un grupo pluralista y progre. No es cualquier adquisición, sino la publicación que da nombre al grupo de medios que más pauta oficial recibió entre 2009 y 2013: 390 millones de pesos, casi el cuádruple de los 101 millones recibidos por el Grupo Crónica, el séptimo de la lista en orden de beneficiados.

 Pero esta lluvia de recursos públicos, a la que se debe agregar ahora la que corresponda a la revista Veintitrés, no cambia las políticas del grupo Crónica. La persecución y las prácticas antisindicales continúan en la redacción y en el taller gráfico de Pompeya. Allí trabajan los compañeros y delegados de Crónica y BAE que resisten la precarización y la multitarea que el grupo Olmos logró imponer en la nueva redacción de Combate de los Pozos, con el traspaso a la nueva empresa Aconcagua de la mitad de los trabajadores de Cronica y 20 de BAE bajo amenaza de despido. Para ello impusieron una “comisión interna” adicta que avala todas las acciones de la empresa.

Pasemos a los últimos hechos.

 El domingo pasado fue despedido un obrero de circulación de 35 años de antigüedad, y al mismo tiempo recibía el telegrama un chofer de BAE que traslada a los periodistas de Crónica y BAE de la redacción de Pompeya. Todos los puestos de trabajo que se pierden no se reemplazan, provocando la sobrecarga laboral.

 A esto se suma que durante todo septiembre hubo varios despidos en la planta gráfica de Pompeya, también propiedad del Grupo Crónica. El taller gráfico es el reino de la precarización laboral y la arbitrariedad patronal: se impide la libre elección de delegados y se trabaja fuera de convenio, luego de que el sindicato Federación Gráfica Bonaerense entregara la organización gremial de Crónica y fueran despedidos más de 100 trabajadores a comienzos de 2010.

 A los trabajadores nos preocupa que la creciente concentración de medios en pocas manos, como muestra la “convergencia” en Crónica y BAE, no sólo va en detrimento de los puestos de trabajo y las condiciones laborales y sindicales, sino que afecta la calidad de los productos, elimina voces y socava el derecho a la información de la sociedad

Por lo tanto, rechazamos la política de persecución, precarización y despidos, y llamamos a todos los trabajadores del gremio, a las comisiones internas y a las agrupaciones a manifestarse con nosotros.

¡Basta de persecución sindical y despidos en BAE y Crónica!

 

 Comision Interna Utpba diario Crónica y Comisión Interna diario BAE

 

 

Los trabajadores de BAE denunciamos una nueva escalada de aprietes, ajuste y despidos en el diario.

La empresa notificó ayer, el despido del chofer de la combi que traslada a los compañeros de la redacción de Pompeya. Al chofer, la empresa le desconocía el pago de feriados y lo mantenía fuera de convenio, situación que fue denunciada por la Comisión Interna ante el Ministerio de Trabajo y que el propio compañero reclamó a sus jefes directos.

La empresa notificó ayer, el despido del chofer de la combi que traslada a los compañeros de la redacción de Pompeya. Al chofer, la empresa le desconocía el pago de feriados y lo mantenía fuera de convenio, situación que fue denunciada por la Comisión Interna ante el Ministerio de Trabajo y que el propio compañero reclamó a sus jefes directos.

El telegrama de despido no se presenta en forma aislada. La semana pasada, la “coach” de la empresa, Cristina Quintana, también responsable del vaciamiento del diario El Atlántico de Mar del Plata, le informó a dos trabajadores de expedición que se podían ir “por las buenas o por las malas”. La empresa finalmente, les anunció que decidía dar marcha atrás con estas “desvinculaciones”.

 Además, Quintana se reunió con un colaborador permanente al cual le informó que la empresa había decidido su desvinculación y la de otro colaborador, como parte de un plan de reestructuración.

 Estas amenazas de despidos se desenvuelven en un clima de hostigamiento cotidiano que se acrecienta contra los trabajadores del diario que rechazamos pasar a la nueva redacción hasta que se garantice el pase de todos los trabajadores, incluidos los delegados. La conducción actual del diario, que no tiene jefatura en la redacción donde reviste la mayor cantidad de empleados que producen el diario, presiona de manera autoritaria y con maltratos sistemáticos.

Notamos en todo estos ataques una nueva escalada de aprietes, presiones y ajuste contra los trabajadores de BAE. Vuelven a la carga después de intentar hacer pasar la convergencia de redacciones por la fuerza, dividiendo la redacción y forzando el pase a una nueva razón social, dejando afuera a los delegados electos democráticamente.

Es llamativo que todo este ajuste se desenvuelva en simultáneo con la expansión del Grupo Olmos, que adquirió esta semana la Revista Veintitrés y, obviamente, la porción de pauta oficial que viene con ella.

En asamblea, por unanimidad, resolvimos denunciar ante el Ministerio de Trabajo el despido y comenzar un plan de paros progresivos. Además se votó sacar este comunicado y una declaración en conjunto con los trabajadores de Crónica, quienes enfrentan la misma política de ajuste por parte de los Olmos.

Ni un trabajador en la calle, defendamos las fuentes de trabajo.

 

Asamblea y Comisión Interna del Diario BAE Negocios

La Utpba firmó su propio certificado de defunción

El 2 de julio pasado, Lidia Fagale se reunió con los “deletruchos” surgidos de las elecciones digitadas por Olmos con el objetivo de ratificar las elecciones y darles el aval legal.

El 18 de junio pasado se realizaron elecciones truchas en la nueva redacción de Crónica y BAE, a donde no dejan ingresar a los delegados legítimamente electos y a 120 trabajadores “marcados” por su participación gremial.

El 2 de julio pasado, Lidia Fagale se reunió con los “deletruchos” surgidos de las elecciones digitadas por Olmos con el objetivo de ratificar las elecciones y darles el aval legal.

El 18 de junio pasado se realizaron elecciones truchas en la nueva redacción de Crónica y BAE, a donde no dejan ingresar a los delegados legítimamente electos y a 120 trabajadores “marcados” por su participación gremial.

Las elecciones fueron resistidas por los trabajadores de Aconcagua S.A. en tres ocasiones, hasta que en la última asamblea,se hizo presente el mismísimo Alejandro Olmos (uno de los dueños del Grupo Crónica) llamando a votar junta electoral “para cerrar el conflicto”.

Durante un mes, la Utpba retaceó una declaración pública contra las elecciones truchas.

El 16 de junio, las comisiones internas de BAE y Crónica mantuvieron una reunión con Raúl Barr, miembro de la conducción de la Utpba y dirigente de la UCR, donde se comprometió a que la Utpba no iba a avalar los comicios maniatados por la patronal.

Fagale nunca respondió a los pedidos de reunión de ambas comisiones internas.

El 18 de junio, día en que se hacían las elecciones en Aconcagua, Jorge Muracciole, secretario gremial de la Utpba, dejó asentado en actas en el Ministerio de Trabajo que “la utpba no convocó a ninguna elección de Comisión Interna de trabajadores de prensa de la empresa Aconcagua”.

En las elecciones truchas, el 45% del padrón no votó, votó en blanco o impugnó su voto en rechazo a la intromisión patronal en la vida gremial.

Ahora aparece Fagale avalando las elecciones truchas impulsadas por Olmos. Con esto la Utpba plantea un ataque a los trabajadores de BAE y Crónica. Le dan el aval a una representación gremial ungida por una patronal que desconoce la representación legítimamente electa por los trabajadores de esos diarios y le impide el ingreso a la nueva redacción.

Este ataque de Fagale y compañía se inscribe en la ofensiva de la Utpba contra el conjunto de trabajadores de prensa al desconocer a los paritarios electos en las asambleas de base como legítimos representantes en las negociaciones paritarias, y firmar un acuerdo salarial a la baja.

Con su firma, Fagale pone de manifiesto algo que ya sabemos los trabajadores de prensa: la Utpba abandonó hace rato a los laburantes para tejer alianzas espurias con las patronales. La Utpba ya no existe como sindicato, y a cada paso afirma su final. Los trabajadores de BAE y Crónica con su resistencia, junto al plenario de delegados, marcan el camino de un gremio real que lucha desde las bases.

Ahora, más que nunca, vayamos por un nuevo sindicato, democrático, de lucha, independiente de las patronales y del Estado.