Viva la lucha de Crónica

La gran lucha de los trabajadores de Crónica terminó. Después de siete días de paro total, de una gran resistencia en la puerta del diario enfrentando el calor, la lluvia y a la patota de la patronal, la lucha de los compañeros le puso un límite a la pretensión patronal de despedir a 24 trabajadores y quedar en una posición de fuerza de cara al futuro.

La gran lucha de los trabajadores de Crónica terminó. Después de siete días de paro total, de una gran resistencia en la puerta del diario enfrentando el calor, la lluvia y a la patota de la patronal, la lucha de los compañeros le puso un límite a la pretensión patronal de despedir a 24 trabajadores y quedar en una posición de fuerza de cara al futuro.
Fue esa resistencia la que llevó a la patronal a buscar una negociación. Se le hacía insostenible seguir sacando el diario con un puñado de carneros y de trabajadores gráficos nuevos y sin ninguna organización. Los carneros debían soportar cada tarde, al ingresar a la redacción, la humillación que les provocaba la sola presencia orgullosa de los luchadores.
Además, la presencia ininterrumpida en la puerta, la movilización al Ministerio de Trabajo, la conferencia de prensa y todas las demás acciones que desarrollaron los trabajadores de Crónica crearon mucho ruido político que, seguramente, también impactó en la patronal.
La patronal pidió una instancia de negociación en la que planteó sólo la reincorporación de cinco despedidos. Los compañeros de Crónica respondieron con:

-Reincorporación de todos los que deseaban trabajar en el diario.
-Estabilidad laboral por un año.
-Ninguna sanción por el paro. Pago de los días caídos.
-Pago completo de las indemnizaciones para los compañeros que aceptaban retirarse.
-Apertura inmediata de la discusión salarial, congelada desde hace dos años.
-Fuera los patovicas de la redacción.

La patronal aceptó los puntos. Se logró recuperar la mitad de los puestos de trabajo y se está a la espera de que el Ministerio de Trabajo homologue el acuerdo.

Trabajo: chau demagogia
El rol del Ministerio de Trabajo en este conflicto deja dos enseñanzas. La primera, que el Ministerio de Trabajo dejó hacer a la patronal en todo este tiempo. Le permitió violar los acuerdos firmados delante de las narices de los funcionarios, desconocer el Estatuto del periodista, y hacer su propia ley sobre relaciones laborales, como impedir la realización de asambleas en la redacción. Más de una vez Trabajo aconsejó a los compañeros que aceptaran el apriete patronal. Pero como la lucha continuaba, hacían “vistas”, “reuniones” y “audiencias” con las que buscaban derrotarla.
Con el Gobierno en retirada y la ley de medios empantanada, Trabajo deja hacer a las patronales. Lo sucedido en Crónica es una advertencia para los trabajadores de Prensa.

UTPBA: no existís
Cada lucha que entablan los compañeros de Crónica o de cualquier otro lugar de trabajo pone de manifiesto que la dirección sindical no existe en el sentido más literal del término. En Crónica, Das Neves se limitó a aparecer durante la marcha al Ministerio de Trabajo y algunos días estuvo presente una persona que se ha hecho cargo de Gremiales del sindicato ante la defección de sus dos titulares. Eso fue todo. Ninguna actividad que permitiera al resto del gremio organizarse para apoyar a Crónica. Ninguna declaración pública, ninguna presión política en las centrales sindicales, en el ministerio de Trabajo, ante el resto de las patronales. Nada.
Desde ya, la lucha de Crónica, por más voluntad que hayan puesto los compañeros, muestra las limitaciones de las luchas aisladas en las que los trabajadores están solos para enfrentar a la patronal, a sus aliados (otras patronales, como Ambito Financiero, que imprimía Crónica durante el conflicto del año pasado), al Ministerio de Trabajo, a otras áreas del Gobierno, y a la inexistente dirección sindical.

Ejemplo de periodismo
La patronal del diario Crónica ha recibido prebendas del gobierno. La más gruesa: la transformación de una deuda impositiva de $123 millones de pesos en espacios publicitarios en el diario Crónica. El diario apoya a Cristina, al punto de que ésta lo pone como ejemplo de periodismo.